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Categoría: Obras de Teatro Introducción El teatro no solo se nutre de grandes palabras, sino de grandes silencios. "El Soldadito de Plomo" es una de las historias más conmovedoras sobre la lealtad y la resiliencia. Esta obra promueve el arte escénico mediante el uso del teatro físico, donde los actores deben representar la rigidez de los juguetes frente a la fluidez de los sentimientos. Es una invitación a que los alumnos exploren cómo comunicar amor y valentía sin dar un solo paso, demostrando que incluso un personaje con una sola pierna puede sostener todo el peso de una gran historia. Ficha Técnica
Guion: El Viaje de la Firmeza ACTO I: La Mirada de Cristal (Escena 1: El cuarto de juegos. El NIÑO coloca una fila de soldados en un estante. Al final, coloca al SOLDADITO DE PLOMO, que solo tiene una pierna). NIÑO: (Entusiasmado) ¡Sois los mejores soldados del mundo! Aunque tú... (mira al Soldadito) parece que te faltó un poco de plomo al nacer. No importa, te quedarás vigilando el castillo de papel. (El Niño sale. Los juguetes "cobran vida", pero mantienen posturas rígidas. El SOLDADITO mira hacia el otro extremo del estante, donde la BAILARINA está en una pose de ballet sobre una pierna). SOLDADITO: (Hacia el público, con voz firme) Ella es como yo. Se sostiene sobre una sola pierna con una gracia que yo solo puedo soñar. Su castillo es de cartón, pero su mirada es de diamante. ¿Se fijará alguna vez en un soldado incompleto? BAILARINA: (Sin moverse, pero hablando con voz suave) Soldado de la mirada triste... tu armadura brilla, pero es tu quietud la que me habla. No necesitas dos piernas para estar a mi altura. ACTO II: La Amenaza del Duende (Escena 2: De repente, la tapa de una caja de sorpresas se abre con un estruendo. Aparece el DUENDE, un personaje oscuro y envidioso). DUENDE: (Riendo de forma estridente) ¡Vaya, vaya! ¿El metal se enamora del papel? ¡Qué ridículo! Soldado, quita tus ojos de la bailarina. Ella pertenece a la luz, y tú... tú pronto conocerás la oscuridad. SOLDADITO: (Sin inmutarse) Mi deber es vigilar, Duende. Y mi mirada llegará a donde mi voluntad decida. DUENDE: (Susurrando) Veremos qué dice tu voluntad cuando el viento te lleve lejos de aquí. ¡Cuidado con la ventana abierta mañana al amanecer! ACTO III: La Tormenta y el Alcantarillado (Escena 3: El exterior. El Soldadito está en el suelo tras haber caído de la ventana. Dos niños imaginarios lo colocan en un barco de papel que navega por una canaleta de lluvia). SOLDADITO: (Mientras el barco se mueve rápidamente) El agua está fría y el papel se deshace, pero no debo soltar mi fusil. Si este es mi destino, lo enfrentaré con la cabeza alta. ¡Por la Bailarina! ¡Por el honor del plomo! (Se escuchan sonidos de agua y ratas. El Soldadito se mantiene firme mientras el barco se hunde en la oscuridad). ACTO IV: El Reencuentro del Fuego (Escena 4: De vuelta en la casa. El Soldadito ha regresado (milagrosamente tras ser encontrado en un pez). El NIÑO, distraído, lanza al Soldadito a la chimenea sin querer. El DUENDE ríe desde las sombras). SOLDADITO: (Sintiendo el calor) El plomo empieza a ablandarse... pero no es el fuego lo que me quema, sino el dolor de estar tan cerca de ella y no poder despedirme. (De pronto, una ráfaga de viento empuja a la BAILARINA hacia el fuego. Ella vuela como una mariposa de papel y aterriza junto al Soldadito). BAILARINA: (Mientras una luz naranja los envuelve) Si el destino es arder, arderemos juntos. Mi papel es frágil, pero mi amor es de acero. SOLDADITO: (Con voz dulce) Al final, el fuego nos hizo uno solo. Ya no hay plomo, ni papel... solo esta luz que nadie podrá apagar. ACTO V: La Ceniza del Amor (Escena 5: La mañana siguiente. El NARRADOR entra y encuentra entre las cenizas un pequeño corazón de plomo y una lentejuela de cristal quemada). NARRADOR: Los juguetes no hablan, dicen algunos. Pero si miráis bien entre los restos de este fuego, veréis que el amor dejó una huella que el tiempo no pudo borrar. Un corazón de metal que nunca dejó de ser firme. (Telón cae lentamente). Notas de Montaje
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Categoría: Obras de teatro Introducción El teatro tiene la magia de convertir lo más pequeño en algo gigante. En la historia de "Pulgarcito", el tamaño no define el destino, sino la inteligencia y la previsión. Esta obra promueve el arte escénico al plantear un desafío visual: representar a un protagonista pequeño en un mundo de peligros inmensos (botas gigantes, ogros y bosques profundos). A través de esta pieza, los jóvenes actores exploran temas como la solidaridad entre hermanos y la superación de las adversidades mediante la astucia. Es una invitación a demostrar que, sobre las tablas, el ingenio es la herramienta más poderosa de la que dispone el ser humano. Ficha Técnica
Guion: La Astucia de lo Pequeño ACTO I: La Decisión Desesperada (Escena 1: El interior de una cabaña muy pobre. Hay una mesa vacía. El PADRE y la MADRE susurran mientras los niños, liderados por PULGARCITO, fingen dormir al fondo). PADRE: (Con voz rota) No queda ni una corteza de pan, mujer. Verlos llorar de hambre me parte el alma. Mañana los llevaremos al bosque... quizás alguien con más suerte los encuentre. MADRE: (Llorando) ¡Es una locura! El bosque es traicionero. ¿Cómo puedes siquiera pensarlo? PULGARCITO: (Susurrando a sus hermanos en la sombra) No tengan miedo. He llenado mis bolsillos con piedrecitas blancas del río. Cada paso que demos dejará una marca de luz en la tierra. Volveremos, se los prometo. ACTO II: El Bosque de las Sombras (Escena 2: El bosque profundo. Los niños están solos. Los hermanos lloran mientras Pulgarcito busca en el suelo). HERMANO 1: ¡Estamos perdidos! Los lobos nos encontrarán antes que el amanecer. PULGARCITO: (Señalando el suelo) ¡Miren! La luna brilla sobre mis piedras blancas. Son como pequeñas estrellas que nos dicen el camino. ¡Síganme y no suelten sus manos! (Caminan un rato, pero las piedras desaparecen —simbolizando que la segunda vez usó migas de pan y los pájaros se las comieron—). HERMANO 2: ¡Pulgarcito! ¡Las marcas han desaparecido! ¡El suelo está vacío! PULGARCITO: (Subiendo a un árbol imaginario) No se rindan... esperen. ¡Veo una luz a lo lejos! Parece una casa. Quizás allí nos den refugio. ¡Corramos antes de que la tormenta nos alcance! ACTO III: En la Guarida del Gigante (Escena 3: El castillo del Ogro. Una mesa gigantesca. La MUJER DEL OGRO intenta esconder a los niños bajo la cama). MUJER DEL OGRO: (Susurrando con miedo) ¡Rápido, escóndanse! Mi esposo tiene un hambre feroz y no le gustan las visitas... a menos que sean para cenar. (Entra el OGRO pisando fuerte. El suelo tiembla. Olfatea el aire con fuerza). OGRO: (Con voz de trueno) ¡Fí, fái, fó, fú! Huelo a carne tierna por aquí. Mujer, ¿qué escondes detrás de la cortina? ¿Acaso el viento trae noticias de un banquete? MUJER DEL OGRO: Solo es el guiso que se quema, esposo mío. Siéntate y come tus verduras. OGRO: (Descubriendo a los niños) ¡Vaya, vaya! ¡Siete bocados pequeños para mi colección! Pero estoy cansado... los guardaremos para el desayuno. (A Pulgarcito) No intentes escapar, pequeño saltamontes. Mis Botas de Siete Leguas me permiten cruzar montañas de un solo salto. ACTO IV: Las Botas de la Libertad (Escena 4: El Ogro duerme roncando ruidosamente al pie de un árbol. PULGARCITO se acerca con sigilo y le quita las botas gigantes). PULGARCITO: (A sus hermanos) Estas botas son mágicas. Se ajustan al pie de quien las lleva. Con ellas, llegaré al palacio del Rey y pediré ayuda para nuestra familia. ¡Esperen aquí, volveré con noticias de oro! (Pulgarcito se pone las botas y da un paso gigante que lo saca de escena de inmediato). ACTO V: El Regreso del Héroe (Escena 5: La cabaña de los padres. Entra PULGARCITO cargando sacos de monedas y con las botas puestas). PULGARCITO: ¡Padre! ¡Madre! ¡El hambre se ha terminado! El Rey me ha nombrado su mensajero oficial gracias a estas botas. PADRE: (Abrazándolo) ¡Hijo mío! Tu tamaño es pequeño, pero tu corazón es más grande que todo este bosque. Perdóname por dudar de nosotros. PULGARCITO: (Mirando al público) Aprendí que no importa qué tan profundo sea el bosque o qué tan grande sea el ogro... siempre hay una piedra blanca, o una idea brillante, para encontrar el camino a casa. Notas de Montaje
Categoría: Obras de Teatro Introducción El arte escénico tiene la capacidad de transformar el sonido en un personaje principal. En "El Flautista de Hamelín", la música no es solo un acompañamiento, sino la fuerza que mueve la trama y el destino de todo un pueblo. Esta adaptación promueve el teatro como una herramienta para explorar la ética y la integridad, recordándonos que las promesas son los hilos que mantienen unida a una comunidad. Al llevar esta historia al escenario, los jóvenes actores pueden experimentar con el lenguaje corporal rítmico y la construcción de atmósferas mágicas, demostrando que el arte puede ser tanto una bendición como un recordatorio de nuestras responsabilidades. Ficha Técnica
Guion: El Eco de la Deuda ACTO I: La Invasión de las Sombras (Escena 1: La plaza principal de Hamelín. El ALCALDE y su CONSEJERO intentan hablar sobre una montaña de papeles, pero se escuchan chillidos constantes). ALCALDE: (Gritando) ¡Es insoportable! ¡Están en las despensas, en los zapatos, incluso en mi peluca! Hamelín se hunde bajo un mar de ratas y los ciudadanos exigen soluciones, no discursos. CIUDADANO: (Entrando desesperado) ¡Alcalde! ¡Han devorado el queso de todo el mes y ahora están royendo las patas de las mesas! ¡Haga algo o Hamelín será solo un recuerdo! CONSEJERO: Hemos probado trampas, gatos y venenos... nada las detiene. Parecen sombras que se multiplican con el miedo. (En ese momento, entra el FLAUTISTA. Viste ropas de colores vivos y lleva una flauta de madera colgada al cuello. Su presencia silencia el caos). FLAUTISTA: (Con voz tranquila y melódica) He limpiado ciudades de dragones y castillos de fantasmas. Lo que para ustedes es una plaga, para mi música es solo un baile que debe terminar. ALCALDE: (Escéptico) ¿Tú? ¿Con ese palito de madera? Si logras librarnos de estos bichos, te daré mil monedas de oro. ¡Lo juro por mi vara de mando! FLAUTISTA: Las promesas en Hamelín parecen baratas, pero mi música tiene un precio fijo. Acepto el trato. ACTO II: La Danza de la Despedida (Escena 2: La plaza de noche. El FLAUTISTA comienza a tocar una melodía hipnótica. Poco a poco, figuras con máscaras de rata o sombras proyectadas comienzan a salir de los rincones y lo siguen en fila). FLAUTISTA: (Hacia el público, mientras toca) No es el hambre lo que las mueve, es el ritmo del vacío. ¡Seguidme al río, donde el ruido se ahoga! (El Flautista sale de escena seguido por la "plaga". Los ciudadanos celebran desde las ventanas). ACTO III: La Promesa Rota (Escena 3: A la mañana siguiente. El ALCALDE cuenta monedas en su mesa, riendo. Entra el FLAUTISTA). FLAUTISTA: La ciudad respira de nuevo. El río se ha llevado el problema. He venido por lo que se prometió. ALCALDE: (Cambiando el tono a uno burlón) ¿Mil monedas? ¡Qué locura! Solo caminaste un poco y soplaste una flauta. Toma cincuenta monedas y date por bien pagado. Bastante suerte tienes de no cobrarte por el aire que respiras. FLAUTISTA: (Sus ojos brillan con una luz fría) Los hombres que rompen su palabra construyen su propia trampa. ¿Creen que mi música solo atrae a lo que es sucio? Se equivoca, Alcalde. Hay melodías que el alma no puede ignorar. CONSEJERO: ¡Vete ya, vagabundo! ¡O te echaremos con los guardias! FLAUTISTA: Me iré. Pero me llevaré lo que Hamelín no merece conservar. ACTO IV: El Silencio de las Calles (Escena 4: El Flautista comienza a tocar una melodía distinta: dulce, alegre y llena de luz. Los NIÑOS del pueblo empiezan a salir de las casas con sonrisas, caminando como en un sueño detrás del músico). NIÑO 1: ¡Oíd esa música! ¡Huele a caramelos y a aventuras que nunca terminan! NIÑO 2: ¡Vamos! ¡El mundo es más grande que estas murallas de piedra! (Los padres intentan detenerlos, pero se quedan congelados por el hechizo musical. El Flautista guía a los niños hacia la montaña, que se abre como una puerta de piedra y se cierra tras ellos). ACTO V: La Lección de la Montaña (Escena 5: La plaza está vacía y en silencio. El ALCALDE llora en el suelo junto a la bolsa de monedas que no quiso entregar). ALCALDE: (Con voz rota) ¡Mil monedas... hubiera dado diez mil! ¡Mis riquezas no compran el sonido de una risa! Hamelín es ahora una ciudad de oro, pero está vacía. CONSEJERO: (Mirando hacia la montaña) El eco de la flauta aún suena en el viento... recordándonos que una palabra rota es una puerta que nunca vuelve a abrirse. (El telón cae lentamente mientras se escucha un último y lejano acorde de flauta). Notas de Montaje
Categoría: Obras de teatro Introducción El teatro tiene la capacidad de detener el tiempo frente a nuestros ojos, y no hay historia que represente mejor este concepto que "La Bella Durmiente". Esta obra promueve el arte escénico al jugar con la estética del estatismo (personajes que deben permanecer inmóviles como estatuas) y la transición entre la luz radiante de un nacimiento y la penumbra de un bosque de espinas. Adaptar este clásico para jóvenes actores permite explorar temas como el destino, la redención y la fuerza de la esperanza. A través del escenario, recordamos que hasta el sueño más largo tiene un despertar cuando el valor se hace presente. Ficha Técnica
Guion: El Despertar del Alba ACTO I: La Bendición y la Sombra (Escena 1: El salón del palacio. Hay flores y música. El REY y la REINA sostienen a una pequeña cuna dorada. Las HADAS entran en procesión). HADA BUENA: (Acercándose a la cuna) Mi don es la claridad. Que esta niña tenga una mente tan despejada como el cielo de la mañana. Que su sabiduría guíe sus pasos. REINA: (Conmovida) Gracias, pequeña amiga. Cada don es un escudo para su futuro. (De pronto, las luces se vuelven verdes y un viento frío recorre el escenario. Entra el HADA MALVADA con un bastón oscuro). HADA MALVADA: (Con voz cortante) ¡Qué escena tan conmovedora! Lástima que el olvido sea un invitado tan descortés. ¿Pensaron que mi poder era tan pequeño como para no ser invitado? REY: (Poniéndose de pie) ¡Fue un error de protocolo! ¡Podemos ofrecerte un lugar ahora mismo! HADA MALVADA: ¡El tiempo de las invitaciones pasó! Mi don será el último y el más recordado: Al cumplir los quince años, esta princesa tocará una rueca y su vida se apagará como una vela en la tormenta. ¡Ese es mi regalo! (El Hada Malvada desaparece entre risas. El pánico se apodera del salón). HADA BUENA: (Dando un paso al frente) Mi magia no puede borrar su maldad, pero puede transformarla. Aurora no morirá. Caerá en un sueño de cien años, esperando que un corazón valiente la traiga de vuelta al mundo. ACTO II: El Hilo del Destino (Escena 2: Quince años después. Una habitación pequeña en lo alto de una torre. Una ANCIANA está sentada frente a una rueca, hilando con un sonido rítmico. Entra AURORA). AURORA: (Curiosa) Nunca había subido tan alto... El aire aquí se siente diferente. Buenos días, señora. ¿Qué es ese objeto que gira con tanta gracia? ANCIANA: (Sin mirarla, con voz monótona) Es el tiempo que se enrolla, pequeña. Es lana que se convierte en historia. ¿Quieres sentir cómo corre el hilo entre tus dedos? AURORA: (Acercándose) Parece hipnótico. El Rey dice que estas máquinas son peligrosas, pero solo veo madera y seda... (Aurora toca la aguja. Suena un efecto de sonido agudo. Ella cae lentamente sobre un lecho de terciopelo. Las luces bajan y todos los personajes en el fondo del escenario se quedan congelados en sus posiciones). ACTO III: El Bosque de las Espinas (Escena 3: Cien años después. El exterior del castillo está cubierto por ramas secas. Entra el PRÍNCIPE con una espada de madera brillante). PRÍNCIPE: (Hablando para sí mismo) Las leyendas dicen que aquí el aire se detuvo. Dicen que hay una rosa que nunca se marchita esperando ser despertada. Mis pies están cansados, pero mi corazón me dice que siga adelante. (Las ramas se mueven, dificultando su paso. Él lucha contra ellas con valentía hasta llegar a la puerta del palacio). PRÍNCIPE: (Entrando al salón) ¡Es verdad! El Rey, la Reina... todos parecen estatuas de sal. El polvo no se atreve a tocar sus ropas. (Sube las escaleras hacia la torre). ACTO IV: El Beso de la Aurora (Escena 4: La torre. AURORA descansa bajo una luz cenital suave. El PRÍNCIPE entra y queda maravillado). PRÍNCIPE: No es una leyenda... es una verdad que ha estado esperando un siglo. Aurora, el mundo ha seguido girando afuera, pero aquí todo aguarda por ti. (El Príncipe se inclina y besa la mano de la princesa o su frente. Aurora abre los ojos y el sonido de un reloj comenzando a marchar inunda la sala). AURORA: (Sentándose despacio) He tenido un sueño tan largo que las estrellas cambiaron de lugar... ¿Quién eres tú, que hueles a bosque y a mañana? PRÍNCIPE: Soy quien ha venido a decirte que el sol finalmente ha salido para este reino. (Todos los personajes del fondo "despiertan" al unísono. Se escucha el bullicio del palacio volviendo a la vida. El Rey y la Reina entran corriendo a la torre). REY: ¡El tiempo ha vuelto! ¡Mi hija ha vuelto! AURORA: (Tomando la mano del Príncipe) No solo he vuelto yo, padre. He traído conmigo a quien no tuvo miedo de las espinas para encontrar la luz. Notas de Montaje
Categoría: Obras de teatro Introducción El teatro nos permite viajar a tierras lejanas y tiempos míticos con solo un cambio de luces y el poder de la palabra. Adaptar "Aladino y la lámpara maravillosa" es sumergirse en un universo donde la magia es un puente hacia el crecimiento personal y la valentía. Esta pieza promueve el arte escénico mediante el uso de efectos visuales (el humo, las luces y la presencia del Genio) y personajes que deben elegir entre el deseo fácil y la responsabilidad de sus actos. Es una invitación a que los jóvenes actores exploren el dinamismo de la aventura y el valor de la lealtad, demostrando que la verdadera "lámpara maravillosa" es el ingenio humano. Ficha Técnica
Guion: El Secreto del Desierto ACTO I: La Ambición del Hechicero (Escena 1: La montaña. El MAGO AFRICANO camina de un lado a otro, consultando un mapa antiguo. ALADINO lo sigue, cansado y confundido). MAGO: (Con voz profunda) ¡Detente aquí! Bajo estos pies late el secreto más grande del mundo. Aladino, hijo de mi hermano... el destino te ha elegido. ALADINO: Sigo sin entender, tío. Mi madre dice que nunca escuchó hablar de un pariente tan rico. ¿Por qué me necesitas a mí para sacar una lámpara vieja de una cueva? MAGO: (Tomándolo del hombro con fuerza) Porque solo una mano pura y un corazón que no conoce la codicia pueden cruzar el umbral. ¡Escucha bien! Entrarás, caminarás entre árboles cargados de diamantes y rubíes, pero no tocarás nada. Solo me traerás la lámpara de cobre que descansa en el pedestal de piedra. Si fallas, la montaña será tu tumba. ALADINO: (Dudoso) Me pides mucho a cambio de una promesa de riqueza. Pero entraré... mi madre no merece vivir en la pobreza por más tiempo. (El Mago lanza polvos mágicos al fuego. Un estruendo suena y la tierra se abre. Aladino baja lentamente). ACTO II: El Despertar del Humo Azul (Escena 2: El interior de la cueva. Brillos dorados por todas partes. ALADINO sostiene una lámpara vieja y oxidada). ALADINO: ¡Es esta! Una simple lámpara de aceite... (Mira a su alrededor). El Mago dijo que no tocara nada, pero estas joyas parecen frutas maduras. (Se guarda un par en el bolsillo). ¡Tío! ¡Aquí tengo la lámpara! ¡Ayúdame a salir! MAGO: (Desde arriba, con voz ansiosa) ¡Dámela primero! ¡Ponla en mis manos y te sacaré! ALADINO: ¡No soy tonto! El borde es alto y mis brazos cortos. ¡Dame tu mano primero y luego te daré tu tesoro! MAGO: (Enfurecido) ¡Maldito muchacho! ¡Si no es para mí, no será para nadie! ¡Muere en la oscuridad! (La puerta se cierra de golpe. Silencio total. Aladino queda solo. Empieza a limpiar la lámpara con su túnica). ALADINO: Si tan solo tuviera un poco de aceite para encenderla... (Frota con fuerza). ¡Qué polvo tiene esto! (Se produce un estallido de luz azul. El GENIO aparece. Es una figura imponente que llena el escenario). GENIO: (Con voz de trueno pero amable) ¡A tus órdenes, amo de la lámpara! Soy el esclavo de quien posea el bronce. He dormido mil años y mis rodillas están tiesas. ¿Qué deseas? ¿Un banquete para mil reyes? ¿O prefieres que convierta esta cueva en un jardín de seda? ALADINO: (Retrocediendo asustado) ¡Solo quiero volver con mi madre! ¡Sácame de este agujero ahora mismo! ACTO III: El Palacio y la Traición (Escena 3: El salón del Sultán años después. ALADINO viste como un príncipe. La PRINCESA BADRULBUDUR está a su lado). SULTÁN: Aladino, has traído más riquezas a este reino que diez caravanas juntas. Mi hija te ama y yo apruebo esta unión. Pero dime... ¿de dónde viene tal fortuna? ALADINO: Viene de la perseverancia, Majestad. Y de saber que a veces, lo más valioso está escondido bajo una capa de óxido. (Entra el MAGO disfrazado de vendedor ambulante). MAGO: ¡Lámparas nuevas por lámparas viejas! ¡No pierdan la oportunidad! ¡Renueven su hogar! PRINCESA: (Hacia Aladino) Mira, esa vieja lámpara que guardas con tanto recelo en tu estudio... está tan sucia. ¡Le daré una sorpresa a Aladino y la cambiaré por una brillante! (La Princesa sale y regresa con una lámpara nueva. El Mago ríe al fondo y frotando la lámpara vieja, el palacio entero tiembla y desaparece). ACTO IV: El Regreso del Ingenio (Escena 4: Un desierto lejano. El palacio está allí. ALADINO aparece frotando un anillo en su dedo. Aparece un GENIO DEL ANILLO, más pequeño). GENIO DEL ANILLO: No puedo deshacer el gran hechizo, pero puedo llevarte hasta él. El resto dependerá de tu valor, Aladino. ALADINO: (Entrando sigilosamente al palacio) ¡Badrulbudur! ¡Escucha! Pon este polvo en la copa del mago. Lo hará dormir profundamente. Yo recuperaré la lámpara. (La Princesa ofrece la copa al Mago. Este bebe y cae al suelo. Aladino recupera la lámpara y la frota). GENIO: (Apareciendo de nuevo) ¡Te extrañaba, amo! ¿Qué hacemos con este malvado hechicero? ALADINO: Llévalo a un lugar donde su ambición no pueda dañar a nadie más. ¡Y devuélvenos a casa, a nuestro reino, bajo el sol de la justicia! Notas de Montaje Para el efecto de la lámpara mágica, se puede utilizar una máquina de humo pequeña o polvos de colores brillantes. El Genio puede usar una voz distorsionada por micrófono para sonar más imponente. Los actores deben practicar el lenguaje corporal para diferenciar al joven Aladino pobre del Aladino príncipe, mostrando su crecimiento y madurez.
Categoría: Obras de teatro Introducción El arte escénico tiene la virtud de transportarnos a palacios de oro o castillos encantados con apenas unos pocos elementos y mucha imaginación. Promover el teatro basado en cuentos clásicos es permitir que las historias de Oriente y Occidente se unan en un mismo escenario. Mientras que "Aladino" nos enseña que el ingenio es más poderoso que cualquier hechizo, "La Bella y la Bestia" nos invita a mirar con los ojos del alma para descubrir la verdadera belleza. A continuación, presentamos dos guiones adaptados para jóvenes actores que buscan explorar la aventura y la redención. Obra 1: Aladino y la Cueva de las Maravillas Ficha Técnica
Guion: El Poder del Genio (Escena 1: La montaña. El MAGO, con túnica oscura, realiza pases mágicos frente a una roca). MAGO: (Con voz ambiciosa) ¡Ábrete! El tesoro que he buscado por siglos está a un suspiro de mis manos. (Mira a Aladino). Muchacho, entra tú. Eres joven y ágil. Trae la lámpara de aceite vieja. No toques el oro, no toques las gemas. Solo la lámpara. ¡Hazlo y serás rico! ALADINO: (Entrando con cautela) El aire aquí huele a antigüedad, tío... si es que realmente eres mi tío. ¡Hay joyas que brillan como estrellas en las paredes! Pero aquí está... una lámpara vieja y llena de polvo. ¿Para qué quieres esto? MAGO: ¡Dámela primero! ¡Dámela y te ayudaré a salir! ALADINO: ¡No! Primero ayúdame a subir y luego será tuya. ¡No confío en tu mirada! MAGO: (Gritando) ¡Entonces quédate en la oscuridad para siempre! (La roca se cierra. Aladino queda en penumbra). ALADINO: (Frotando la lámpara para ver mejor) Solo un poco de luz... solo un poco de esperanza... (Aparece el GENIO entre luces azules y humo). GENIO: ¡A tus órdenes, amo de la luz! He estado encerrado tanto tiempo que ya olvidé cómo es el sol. ¿Qué deseas? ¿Palacios? ¿Oro? ¿Un banquete real? ALADINO: (Asombrado) ¡Solo deseo volver a casa y demostrarle a ese mago que el ingenio vale más que su maldad! Obra 2: La Bella y la Bestia Ficha Técnica
Guion: Más allá del Espejo (Escena 1: El jardín del castillo. La BESTIA observa a BELLA, quien lee un libro con serenidad). BESTIA: (Con voz ronca) ¿Por qué no tienes miedo? Todos huyen al ver mis garras. Todos tiemblan cuando rujo. Tú... tú solo pasas las páginas de ese libro. BELLA: (Sin levantar la vista) El miedo es una elección, Bestia. Y los libros me han enseñado que los verdaderos monstruos no siempre tienen pelo y colmillos. Algunos visten sedas y tienen corazones de piedra. BESTIA: (Bajando la cabeza) Fui egoísta. Pensé que el mundo me pertenecía por ser príncipe. Ahora el mundo me pertenece, pero estoy solo en él. BELLA: No estás solo si aprendes a pedir con amabilidad en lugar de ordenar con gritos. La dignidad se gana con respeto, no con poder. (Pasa el tiempo. Escena final en el jardín. La Bestia está débil en el suelo). BELLA: (Llorando) ¡No te vayas! He visto quién eres en realidad. He visto tu alma despertando en la biblioteca y tus manos cuidando las rosas. ¡Te quiero, Bestia! (Una luz dorada envuelve la escena. La Bestia se levanta, transformado). PRÍNCIPE: Gracias, Bella. No rompiste un hechizo, rompiste los muros que yo mismo construí alrededor de mi corazón. Notas de Montaje
Categoría: Obras de Teatro Introducción Llevar "Blancanieves" al escenario es explorar el eterno conflicto entre la belleza exterior y la nobleza del alma. Esta obra promueve el arte escénico mediante el uso de personajes arquetípicos y una atmósfera de cuento de hadas clásico, donde el bosque actúa como un refugio y el palacio como una prisión de cristal. En esta versión, el diálogo busca profundizar en la psicología de la Reina y la valentía de Blancanieves, permitiendo a los jóvenes actores trabajar la intensidad emocional y el misterio. El teatro nos enseña aquí que el verdadero brillo no es el que devuelve un espejo, sino el que nace de la bondad. Ficha Técnica
Guion: El Reflejo de la Vanidad ACTO I: La Verdad del Cristal (Escena 1: El salón del trono. Está oscuro, excepto por un gran marco cubierto por una tela. La REINA entra con paso majestuoso. Se quita la tela y aparece el ESPEJO, que puede ser un actor detrás de un marco vacío). REINA: (Con voz cortante) Silencio en el castillo. El mundo se detiene cuando yo pregunto. ¡Espejo! Tú que ves a través de las colinas y los valles, tú que no conoces la mentira... Dime lo que necesito oír. ¿Quién es la más bella de este reino? ESPEJO: (Con voz resonante y profunda) Reina, tus rasgos son perfectos y tu porte es real. Pero la sangre es joven y el tiempo no perdona. Tú eres bella, mi señora, eso es verdad... pero Blancanieves es ahora mil veces más. REINA: (Gritando, lanzando una copa al suelo) ¡Mientes! ¡La nieve se derrite y la sangre se seca! ¡Ella no es más que una niña! ESPEJO: La belleza de ella nace de su corazón, y eso, Reina, es algo que tu cristal no puede imitar. (La Reina llama al CAZADOR, que entra y se arrodilla). REINA: Cazador, lleva a esa "belleza" al bosque profundo. No quiero que vuelva a ver el amanecer. Tráeme su corazón en este cofre de oro. Que sea la prueba de que el espejo vuelve a ser mío. ACTO II: La Sombra y el Refugio (Escena 2: El bosque. El CAZADOR camina con BLANCANIEVES. Ella recoge flores inocentemente mientras él saca un puñal con mano temblorosa). BLANCANIEVES: (Sonriendo) ¿Ves eso, buen hombre? Hasta en el rincón más oscuro del bosque crece algo hermoso. ¿Por qué estamos tan lejos del camino? CAZADOR: (Cayendo de rodillas) ¡Perdóneme, princesa! La envidia tiene ojos en el palacio y me ha ordenado lo imposible. ¡Huye! No mires atrás. La Reina cree que tu corazón latirá en un cofre, pero yo dejaré que lata libre bajo los árboles. ¡Vete ya! BLANCANIEVES: (Asustada pero firme) Mi corazón no conoce el odio, Cazador. Gracias por la vida que me devuelves. ACTO III: La Amistad de la Mina (Escena 3: Interior de la pequeña cabaña. BLANCANIEVES termina de ordenar unas tacitas. Entran los ENANITOS cantando un ritmo de trabajo pesado). ENANITO 1: ¡Alto! Hay olor a sopa... y no es la sopa de ayer. ENANITO 2: (Viniendo a Blancanieves) ¿Quién eres tú, gigante pequeña? ¿Y por qué brilla tanto nuestra casa? BLANCANIEVES: Me llamo Blancanieves. El bosque me dio miedo, pero vuestra puerta me dio esperanza. Si me dejáis quedarme, haré que este lugar huela a pan y que vuestras camas nunca estén frías. ENANITOS: (A coro) ¡Quédate! Pero ten cuidado... las paredes del bosque tienen oídos y la Reina tiene espejos. ACTO IV: La Dulzura Envenenada (Escena 4: La ventana de la cabaña. La REINA aparece disfrazada de anciana. Lleva una cesta de manzanas. Su voz es ahora un susurro rancio). REINA: ¡Manzanas rojas para mejillas pálidas! ¿No tienes hambre, mi niña? Mira esta... es tan dulce que podrías dormir mil años con un solo bocado. BLANCANIEVES: (Desde la ventana) Mi madre decía que no debía aceptar regalos de extraños... pero parece tan jugosa. REINA: (Riendo por lo bajo) No es un regalo, es un intercambio. Tú me das un momento de tu tiempo y yo te doy la fruta del descanso. Ten, muerde la parte roja... es la mejor. (Blancanieves muerde y cae lentamente al suelo. La REINA se quita la capucha y ríe con maldad). REINA: ¡Al fin! ¡El espejo volverá a decir mi nombre! ¡Duerme, Blancanieves, que la nieve sea tu tumba! ACTO V: El Despertar del Sueño (Escena 5: Los ENANITOS lloran alrededor de un ataúd imaginario. Entra el PRÍNCIPE con una capa de viaje). PRÍNCIPE: He recorrido leguas siguiendo una leyenda de una joven que brillaba en la oscuridad. ¿Es ella? ¿Es la belleza que el viento susurraba? ENANITO 1: Es Blancanieves. Se durmió con una mentira roja en la boca. PRÍNCIPE: (Tomando la mano de Blancanieves) La nobleza no puede morir por un truco de bruja. Ayúdenme a llevarla al médico del castillo. (Al levantarla con cuidado, Blancanieves tose y el trozo de manzana cae al suelo. Ella abre los ojos lentamente). BLANCANIEVES: (Confundida) He soñado con sombras y espejos rotos... ¿Quién eres tú? PRÍNCIPE: Soy quien ha venido a decirte que tu luz es necesaria en el reino. El palacio te espera, no para servir, sino para gobernar con la justicia que a la Reina le falta. (Todos celebran. Al fondo, se escucha la voz del ESPEJO una última vez). ESPEJO: ¡La justicia ha vuelto! ¡Blancanieves es la más bella, hoy y por siempre! Notas de Montaje Para el personaje del Espejo Mágico, se puede usar un efecto de eco en la voz y una iluminación fría (azul o blanca). La manzana debe ser de un rojo muy intenso para que resalte visualmente. En la escena final, se sugiere que la Reina no muera necesariamente, sino que se vea reflejada en el espejo y este se rompa (sonido de cristales), simbolizando el fin de su poder y su vanidad.
Categoría: Obras de Teatro Introducción El teatro tiene el poder de transformar lo ordinario en extraordinario ante nuestros propios ojos. La historia de Cenicienta es, en esencia, la celebración del arte escénico: cambios de vestuario asombrosos, escenografías que pasan de la humildad a la opulencia y una carga emocional que conecta con el público de todas las edades. Al promover esta pieza, buscamos resaltar que el arte no es solo lo que se ve, sino la luz que cada personaje lleva dentro. Esta adaptación invita a los jóvenes actores a explorar la dualidad entre la injusticia y la recompensa, utilizando la magia como el gran motor de la escena. Ficha Técnica
Guion: El Zapato de la Verdad ACTO I: Las Sombras del Hogar (Escena 1: La cocina. CENICIENTA está de rodillas tallando el suelo. El sonido del cepillo contra la piedra marca un ritmo triste. Entran la MADRASTRA y las HERMANASTRAS con abanicos y gestos de superioridad). MADRASTRA: (Con voz gélida) El polvo no se quita mirando el techo, Cenicienta. El salón de mármol debe brillar tanto que pueda ver mi reflejo en él antes del mediodía. ANASTASIA: (Lanzando un vestido al suelo) ¡Y mi dobladillo! Está deshecho. ¿Acaso pretendes que camine como una pordiosera? DRIZELLA: (Gritando) ¡Mis zapatos, Cenicienta! Si encuentro una sola mota de hollín en ellos, te aseguro que hoy no probarás bocado. CENICIENTA: (Sin levantar la vista, con voz dulce pero firme) Todo estará listo, madre. He encendido el fuego, preparado el té y las sedas están planchadas. Solo pido un momento de paz cuando termine. MADRASTRA: (Riendo con desprecio) ¿Paz? La paz es para quienes tienen fortuna. Tu lugar es aquí, entre las cenizas. Es el único sitio donde tu belleza no nos molesta. ACTO II: La Invitación y el Desengaño (Escena 2: Suena una trompeta afuera. El MENSAJERO REAL entra al patio de la casa con un pergamino dorado). MENSAJERO: ¡Atención! Por decreto de Su Majestad, el Rey. Se convoca a todas las jóvenes del reino al gran baile de gala. El Príncipe busca una compañera que comparta su nobleza y su corazón. ¡El baile será esta noche! ANASTASIA Y DRIZELLA: (Gritando y saltando) ¡El Príncipe! ¡Nosotras! ¡Seré la futura reina! CENICIENTA: (Dando un paso al frente) El pregón dice "todas las jóvenes". Yo también soy una joven de este reino... ¿Podría asistir yo también? MADRASTRA: (Haciendo una pausa dramática) Por supuesto, querida. Si terminas de lavar las cortinas, lustrar la plata, arreglar el jardín y... si encuentras un vestido digno de un palacio. (A sus hijas) Vamos, tenemos mucho que preparar. (Cenicienta se queda sola. Mira sus harapos. La luz baja y una música suave comienza a sonar. Aparece el HADA MADRINA). HADA MADRINA: No te castigues con la duda, Cenicienta. Las almas nobles no necesitan pedir permiso para brillar. CENICIENTA: ¿Madrina? Pero... no tengo nada. Solo sueños y telas viejas. HADA MADRINA: (Levantando su varita) Los sueños son la materia prima de la magia. Mira esa calabaza, mira esos ratones... ¡Bibbidi-Bobbidi-Boo! (La luz estalla en destellos. Cenicienta aparece con el vestido azul y las zapatillas de cristal). HADA MADRINA: Pero recuerda el aviso: el tiempo es un juez severo. A la medianoche, la magia volverá a su estado natural. No te demores, pues el cristal es frágil y los hechizos tienen memoria. ACTO III: El Salón de los Espejos (Escena 3: El baile. El PRÍNCIPE bosteza mientras saluda a jóvenes vanidosas. Entra CENICIENTA y el tiempo parece detenerse. El REY observa desde su trono). PRÍNCIPE: (Acercándose a Cenicienta, asombrado) He saludado a mil damas esta noche, pero siento que es la primera vez que veo a alguien de verdad. ¿Quién eres, misteriosa dama? CENICIENTA: (Haciendo una reverencia) Alguien que solo desea bailar antes de que el tiempo se agote. PRÍNCIPE: (Tomando su mano) Entonces bailemos como si el reloj no existiera. (Bailan un vals largo y elegante. Las HERMANASTRAS los miran con envidia, sin reconocerla. De pronto, suena la primera campanada de las doce). CENICIENTA: (Asustada) ¡El tiempo! ¡Se ha terminado! PRÍNCIPE: ¡Espera! ¡Ni siquiera sé tu nombre! (Cenicienta huye. En la escalinata, se escucha el sonido de un zapato cayendo. Ella desaparece en la oscuridad. El Príncipe recoge el zapato de cristal). ACTO IV: La Prueba Final (Escena 4: De vuelta en la casa. El MENSAJERO REAL prueba el zapato a las hermanastras, que gimen de dolor intentando meter el pie).
ANASTASIA: ¡Es el zapato más pequeño del mundo! ¡Es una trampa! DRIZELLA: ¡Si me corto un dedo entrará! ¡Déjeme intentarlo otra vez! MADRASTRA: (Viendo a Cenicienta asomarse) ¡Vuelve a la cocina, muchacha! No interrumpas a la nobleza. MENSAJERO: (Firmemente) Mi orden es clara: todas las mujeres de la casa. Acércate, joven. (Cenicienta se sienta. Desliza el pie y el zapato entra perfectamente. El HADA MADRINA aparece discretamente al fondo y con un gesto de su mano, el vestido de Cenicienta vuelve a brillar). PRÍNCIPE: (Entrando en la sala) No era el vestido lo que buscaba, sino la luz de tus ojos. ¿Vendrás conmigo al palacio, no como sirvienta, sino como mi igual? CENICIENTA: (Mirando a su madrastra con perdón) Iré, Príncipe. Porque la bondad siempre encuentra el camino a casa. (Cenicienta y el Príncipe salen de la mano. El Rey aplaude. La Madrastra y las hermanastras quedan solas en la penumbra de su propia amargura). Categoría: Obras de Teatro El teatro clásico no siempre busca el final feliz; a veces, su misión es recordarnos, a través de la tragedia y el suspenso, que nuestras decisiones tienen consecuencias. En esta adaptación basada en la versión original de Charles Perrault de 1697, exploramos la fragilidad de la inocencia frente a la astucia del mundo. Llevar esta obra al escenario permite a los jóvenes actores trabajar el subtexto (lo que se dice frente a lo que se piensa) y la atmósfera de misterio. Es una invitación a redescubrir el origen de los cuentos antes de que fueran suavizados por el tiempo. Ficha Técnica
Guion: El sendero equivocado ACTO I: El consejo ignorado (Escena 1: Exterior de la casa. MAMÁ revisa meticulosamente el contenido de la cesta mientras CAPERUCITA juega con el dobladillo de su capa). MAMÁ: (Con voz grave) Acércate, Caperucita. No me mires con esa ligereza. Este viaje no es un paseo de domingo. Tu abuela está postrada, el aire en su casa se siente pesado y solo esta mantequilla y este pan tierno pueden devolverle un poco de aliento. Pero escúchame bien: el rojo de tu capa es una señal. CAPERUCITA: ¿Una señal de qué, mamá? Todos en el pueblo dicen que me veo hermosa, que parezco una flor caminando por el valle. MAMÁ: (Tomándola por los hombros) Una señal para que yo pueda verte desde lejos, pero también una llama que atrae a las bestias. El bosque tiene hambre de lo que es puro. No te salgas de la vereda de piedra. Si tus pies tocan la hierba blanda, estarás perdida. No hables con nadie. Los extraños son como pozos profundos: nunca sabes qué hay en el fondo. CAPERUCITA: (Suspirando) Lo he oído mil veces, mamá. Iré rápido, no miraré a los lados y llegaré antes de que las sombras se alarguen. No soy una niña pequeña, sé cuidarme sola. MAMÁ: (Susurrando) La confianza es el primer disfraz de la tragedia. Anda, ve, y que el camino sea corto bajo tus pies. ACTO II: Las mentiras del lobo (Escena 2: El sendero del bosque. El LOBO aparece caminando de forma erguida, con una elegancia inquietante. Observa a Caperucita desde la distancia antes de interceptarla). LOBO: (Con una voz suave y musical) ¡Pero qué espectáculo para mis ojos cansados! Una amapola de terciopelo caminando entre los robles. ¿Acaso el sol ha bajado a caminar por la tierra, o eres tú, pequeña dama? CAPERUCITA: (Sobresaltada, pero halagada) Oh, señor... solo soy Caperucita Roja. Voy a casa de mi abuela. Mi madre dice que el bosque es peligroso, pero usted parece muy distinguido para ser un peligro. LOBO: (Riendo suavemente) ¿Peligroso yo? El peligro es el aburrimiento, querida. El peligro es caminar siempre por la misma línea recta sin mirar las maravillas que la vida ofrece. Dime, ¿qué llevas en esa cesta que huele tan divinamente? CAPERUCITA: Pan recién horneado, un tarro de mantequilla fresca y miel de la mañana. Mi abuela vive al otro lado del molino, en la primera casa de techo de paja. Está muy débil y esto es su medicina. LOBO: (Ladeando la cabeza con malicia) Una misión noble. Pero... ¿no crees que la medicina del alma es la belleza? Mira hacia allá, tras esos sauces. Crecen unas flores que cambian de color con la brisa. Y las fresas... ¡oh, las fresas! Son tan dulces que harían que tu abuela saltara de la cama en un segundo. ¿No querrás llegar con las manos vacías de alegría? CAPERUCITA: (Mirando el sendero y luego el bosque profundo) Mamá fue muy clara... dijo que no me detuviera. Pero un ramo de esas flores sería un regalo maravilloso. Ella siempre dice que las flores alejan la tristeza. LOBO: (Dando un paso atrás) Ve tú por el camino de los colores, que es más inspirador. Yo iré por el camino de los pinos, para asegurarme de que nadie te moleste. Nos veremos pronto, pequeña... mucho más pronto de lo que imaginas. ACTO III: El banquete del lobo (Escena 3: Interior de la cabaña. El LOBO está metido en la cama, la cofia le tapa parte de la cara. Se escucha un golpe suave en la puerta).
CAPERUCITA: (Desde afuera) ¿Abuelita? Soy yo, Caperucita. He tardado un poco porque el bosque me regaló estas flores, pero aquí estoy. LOBO: (Con voz temblorosa y muy aguda) ¡Pasa, mi tesoro! La puerta está abierta... entra y trae contigo ese aroma de juventud. Estoy tan débil que apenas puedo respirar. (Caperucita entra. El ambiente es opresivo. Se acerca a la cama con cautela). CAPERUCITA: Buenos días, abuelita. Aquí tienes la mantequilla y el pan. Pero... te noto extraña. La luz no te sienta bien. ¡Abuelita, qué brazos tan largos tienes! LOBO: Son para estrecharte contra mi pecho, querida. Después de tanto tiempo sola, necesito sentir que estás aquí conmigo. Acércate más... no tengas miedo. CAPERUCITA: (Con voz temblorosa) ¿Y esas orejas? Sobresalen de la cofia como si fueran de otra persona. LOBO: Son para capturar cada uno de tus suspiros. Los oídos de los viejos se agudizan cuando el silencio es su única compañía. ¿No te gusta cómo te escucho? CAPERUCITA: (Retrocediendo, soltando las flores) ¡Y tus ojos! Brillan en la oscuridad como dos brasas encendidas... LOBO: Son para verte mejor, para no perder ni un detalle de tu hermoso rostro antes de que... bueno, antes de que nos despidamos. CAPERUCITA: (Gritando) ¡Pero abuelita! ¡Qué dientes tan grandes y afilados tienes! ¡No son de este mundo! LOBO: (Saltando de la cama con una ferocidad aterradora) ¡SON PARA COMERTE MEJOR! (La luz se corta instantáneamente. Se escucha un forcejeo y un grito desgarrador que se apaga poco a poco. Silencio total). ACTO IV: La advertencia final (Un foco cenital ilumina al NARRADOR en el proscenio). NARRADOR: Aquí termina la historia, no con un hacha salvadora, sino con el silencio del bosque. Aprended esta lección: los lobos más peligrosos no son los que aúllan en la noche, sino los que visten modales finos y palabras de seda. Si sois bonitas, dulces y jóvenes, recordad que la curiosidad es un mapa que a veces lleva directo a la boca del lobo. No habléis con extraños, pues el precio de una charla amena puede ser vuestro propio final. Categoría: Obras de teatro Introducción El teatro tiene la capacidad única de dotar de voz y cuerpo a las historias que han vivido en nuestra imaginación durante generaciones. Cuando un cuento clásico abandona las páginas de un libro para transformarse en una obra dramática, los personajes cobran una dimensión nueva: sus miedos se sienten reales y sus lecciones resuenan con más fuerza. Promover el arte escénico desde los relatos tradicionales es invitar a los lectores a convertirse en creadores, explorando el lenguaje, la expresión corporal y la emoción que solo ocurre bajo los focos. A continuación, presentamos una pieza que captura la esencia del suspenso y la astucia en el corazón del bosque. Ficha Técnica
Guion: El Enigma de la Capa Roja ACTO I: La Partida (Escena 1: Cocina de la casa de Caperucita. MAMÁ está terminando de preparar una cesta. CAPERUCITA entra saltando, probándose su famosa capa). MAMÁ: (Con tono firme y pausado) Caperucita, acércate. Tu abuela ha tenido una noche difícil y necesita estas provisiones. Pero antes de que cruces la puerta, mírame a los ojos. CAPERUCITA: (Deteniéndose) Ya sé, mamá. "El bosque es grande y yo soy pequeña". Me lo dices siempre. MAMÁ: Te lo digo porque el bosque no tiene reglas, pero nosotros sí. Escucha bien: mantén tus pies en el sendero de piedra. No hables con nadie, aunque parezca la criatura más amable del mundo. ¿Lo prometes? CAPERUCITA: (Cruzando el corazón) Lo prometo. Iré directo como una flecha. ¡Nada me distraerá! ACTO II: El Encuentro (Escena 2: El corazón del bosque. Sonidos de pájaros y viento. El LOBO aparece detrás de un árbol grueso. Viste de forma elegante pero descuidada, camina con una gracia peligrosa). LOBO: (Hablando para sí mismo) Una mancha roja en medio de tanto verde... ¡Qué delicia visual! (Se cruza en el camino de Caperucita de forma casual). ¡Buen día, joven viajera! Qué paso tan decidido llevas. ¿Acaso vas a una fiesta secreta? CAPERUCITA: (Recordando la promesa, pero curiosa) No es una fiesta, señor Lobo. Voy a casa de mi abuela. Está enferma y este pan con mermelada la hará sentir mejor. LOBO: (Fingiendo preocupación) ¡Oh, la salud es un tesoro frágil! Tu abuela vive en la cabaña bajo los tres robles, ¿cierto? (Caperucita asiente). Es un camino largo y aburrido... ¿Sabías que más allá de esos arbustos hay un prado lleno de margaritas azules? Dicen que su aroma cura cualquier resfriado. CAPERUCITA: (Dudando) ¿Margaritas azules? Mamá dijo que no me apartara, pero... un ramo de esas flores sería un milagro para la abuela. LOBO: (Con una reverencia) Los milagros a veces requieren salirse un poco del camino. Ve tú por las flores, yo seguiré mi ruta. Quizás nos volvamos a ver... o quizás no. (Caperucita sale hacia el prado. El LOBO se quita su máscara de amabilidad y mira al público). LOBO: La curiosidad siempre gana a la obediencia. ¡Ahora, a correr, que el plato principal me espera! Notas de Montaje Para que esta obra luzca profesional, es vital trabajar el ritmo. El Acto I debe ser tranquilo, el Acto II debe ser misterioso y el Acto III debe ser rápido y emocionante. Se recomienda que el actor que interpreta al Lobo use un tono de voz diferente para cada escena: elegante en el bosque y aterrador en la cabaña.
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