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Categoría: Obras de teatro Introducción El teatro es, en esencia, el arte de dar vida a lo inanimado, tal como Geppetto lo hizo con su trozo de madera. "Pinocho" es una de las historias más potentes sobre el crecimiento personal y las consecuencias de nuestras decisiones. Esta pieza promueve el arte dramático al desafiar al actor principal a interpretar una evolución física: de los movimientos rígidos de una marioneta a la soltura de un niño de verdad. A través de este guion, los alumnos exploran la importancia de la honestidad y la gratitud, recordándonos que ser "real" no tiene que ver con la carne y el hueso, sino con la capacidad de amar y ser responsable de nuestros actos. Ficha Técnica
Guion: Corazón de Madera ACTO I: El Milagro del Taller (Escena 1: El taller de GEPPETTO. Hay herramientas y juguetes por doquier. GEPPETTO termina de pintar una marioneta de madera). GEPPETTO: (Suspirando) Te ha quedado una cara tan lista que casi parece que fueras a hablarme. Si fueras un niño de verdad, no me sentiría tan solo en este viejo taller. ¡Estrella de la noche, cumple mi deseo! (Geppetto se queda dormido. Entra el HADA AZUL rodeada de una luz brillante). HADA AZUL: Geppetto ha sido un hombre bueno. Madera inerte, ¡despierta! Tendrás vida, Pinocho, pero recuerda: para ser un niño de verdad, deberás ser bueno, sincero y generoso. (Mira a PEPITO GRILLO). Tú, pequeño grillo, serás su conciencia. Enséñale la diferencia entre el bien y el mal. PINOCHO: (Moviéndose con rigidez, con sonidos de madera) ¡Miradme! ¡Puedo mover los dedos! ¡Puedo saltar! ¡Papá Geppetto, despierta! ACTO II: El Camino de las Tentaciones (Escena 2: Una calle. PINOCHO lleva un libro bajo el brazo, pero se detiene al ver al ZORRO y al GATO, que visten ropas elegantes pero descuidadas). ZORRO: (Con voz melosa) ¿A dónde vas con tanta prisa, pequeño trozo de leña? ¿A la escuela? ¡Qué aburrido! Los niños inteligentes van al "País de los Juegos", donde el helado nunca se acaba y los libros están prohibidos. GATO: (Repitiendo) ¡Prohibidos! ¡Y gratis! PEPITO GRILLO: (Saltando cerca de la oreja de Pinocho) ¡No los escuches, Pinocho! El camino fácil suele estar lleno de espinas. ¡Vuelve a casa! PINOCHO: (Dudando) Solo iré un ratito... ¿Qué daño puede hacer un poco de diversión? ¡Adiós, Pepito! ACTO III: La Mentira que Crece (Escena 3: Pinocho está solo en el bosque. El HADA AZUL aparece de nuevo). HADA AZUL: Pinocho, ¿por qué no fuiste a la escuela? ¿Y dónde está tu libro? PINOCHO: (Nervioso) Es que... ¡unos bandidos gigantes me asaltaron! Me quitaron el libro y me obligaron a bailar en un circo... (Suena un efecto de madera crujiendo. La nariz de Pinocho —un palo extensible— crece de repente). PINOCHO: ¡Ay! ¿Qué le pasa a mi cara? ¡Hada, ayúdame! HADA AZUL: Las mentiras, Pinocho, se reconocen enseguida. Hay mentiras con piernas cortas y mentiras con narices largas. La tuya es de las segundas. Solo la verdad podrá devolverte tu forma original. ACTO IV: En el Vientre de la Ballena (Escena 4: Un lugar oscuro y húmedo. GEPPETTO está sentado sobre una balsa vieja, triste. PINOCHO aparece nadando). PINOCHO: ¡Papá! ¡Papá Geppetto! ¡He venido a salvarte! GEPPETTO: (Abrazándolo) ¡Pinocho! Pensé que te había perdido para siempre. Pero estamos atrapados dentro de este monstruo marino. No hay salida. PINOCHO: (Con determinación) ¡Sí la hay! Encenderemos una gran fogata con esta madera vieja. El humo hará estornudar a la ballena y saldremos disparados hacia la libertad. ¡Súbete a mi espalda, yo te sacaré nadando! ACTO V: Un Niño de Verdad (Escena 5: De vuelta en el taller. PINOCHO y GEPPETTO están a salvo. PINOCHO yace en una cama, inmóvil. El HADA AZUL aparece por última vez). HADA AZUL: Has demostrado valor, has cuidado de tu padre y has dicho la verdad sobre tus errores. Por fin, tu corazón es más fuerte que la madera. (Pinocho se levanta. Sus movimientos ya no son rígidos, son fluidos y naturales). PINOCHO: (Mirándose las manos) ¡Son suaves! ¡Ya no soy un muñeco! ¡Papá, soy un niño de verdad! GEPPETTO: (Llorando de alegría) Siempre fuiste un niño de verdad en mi corazón, Pinocho. Pero ahora, el mundo entero podrá verlo. NARRADOR: Y así, el títere que no quería estudiar aprendió que la vida es la mejor escuela, y que la libertad solo existe cuando somos responsables de quienes amamos. Notas de Montaje
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