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Categoría: Cuentos "Los músicos de Bremen" es un cuento tradicional recopilado por los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, célebres folkloristas alemanes del siglo XIX que dieron a conocer numerosas historias populares de Europa. Este relato se publicó por primera vez en la colección “Cuentos para la infancia y el hogar” en 1819, y desde entonces ha sido traducido a múltiples idiomas, adaptado en libros ilustrados, obras de teatro, series animadas, cortometrajes y hasta películas. El nombre hace referencia a Bremen, una ciudad real del norte de Alemania, aunque curiosamente en la historia los protagonistas nunca llegan a su destino. Datos interesantes
Breve descripción de la historia
Descripción de los personajes principales
Los músicos de Bremen Érase una vez un burro que había servido fielmente a su amo durante muchos años. Había cargado pesadas sacas de harina al molino y trabajado sin descanso desde el amanecer hasta la caída de la noche. Pero el tiempo no pasa en vano y el burro, viejo y cansado, ya no tenía las fuerzas de antaño. Su amo, viendo que el animal no rendía como antes, decidió deshacerse de él. Al saber esto, el burro escapó de la granja y pensó para sí: “Me iré a Bremen, donde podré ser músico en la ciudad”. Mientras caminaba por el camino polvoriento, el burro se cruzó con un perro de caza tirado al borde del sendero, jadeante y con aspecto desdichado. —¿Por qué estás tan triste, amigo? —preguntó el burro. —Estoy viejo y ya no sirvo para cazar —respondió el perro—. Mi amo quiso matarme, pero escapé. ¿A dónde vas? —Voy a Bremen para ser músico. ¿Por qué no vienes conmigo? Podrías tocar el tambor. El perro aceptó alegremente y los dos continuaron su marcha. Poco después encontraron un gato sentado al borde del camino, con cara de pocos amigos. —¿Qué te pasa, gato? —preguntó el burro. —Estoy viejo y ya no puedo cazar ratones —dijo el gato—. Mi ama quiso ahogarme. —Ven con nosotros a Bremen. Tú podrás tocar el violín —sugirió el burro. El gato aceptó y los tres siguieron su camino. Al poco rato oyeron un gallo que cantaba desesperadamente en un corral. —¿Por qué cantas así? —preguntó el burro. —Mi ama quiere cocinarme para la cena —contestó el gallo—. Hoy será mi último canto. —No digas eso. Ven con nosotros a Bremen. Serás tenor en nuestra banda. El gallo aceptó encantado y los cuatro siguieron juntos. Anduvieron largo rato hasta que la noche los sorprendió en el bosque. Buscando un lugar donde dormir, el gallo voló a la copa de un árbol y divisó una luz a lo lejos. —¡Veo una cabaña! —gritó—. Hay luz dentro. —Vamos allá —dijo el burro. Llegaron a la casa y el burro, asomando su largo hocico por la ventana, vio a unos ladrones que comían y bebían alegremente. —¿Qué ves? —preguntaron los otros. —Hay ladrones cenando. Los animales idearon un plan para ahuyentarlos. El burro se apoyó con las patas delanteras en la ventana; el perro subió sobre el lomo del burro; el gato trepó sobre el perro; y el gallo voló hasta posarse en la cabeza del gato. Entonces, todos a la vez comenzaron a hacer el mayor ruido posible: el burro rebuznó, el perro ladró, el gato maulló y el gallo cantó. Después irrumpieron en la habitación rompiendo cristales con gran estrépito. Los ladrones huyeron despavoridos al bosque creyendo que un monstruo horrible los atacaba. Los animales, felices, se sirvieron la cena y descansaron en la cabaña. Más tarde, el jefe de los ladrones envió a uno de sus hombres a espiar la casa. El ladrón entró en silencio. En la oscuridad tropezó con el burro, que le dio una coz; luego el perro le mordió la pierna; el gato le arañó la cara y el gallo le picoteó la cabeza gritando desde la viga. Corrió despavorido a contar al jefe: —¡Una bruja terrible me ha arañado la cara, un ogro me golpeó con un mazo, un monstruo me mordió la pierna y un demonio me gritó desde el techo! Los ladrones nunca volvieron y los animales decidieron quedarse en la cabaña. Nunca llegaron a Bremen, pero vivieron allí felices el resto de sus días. Preguntas de comprensión lectora
Respuestas a las preguntas de comprensión lectora
Respuestas a las preguntas de comprensión lectora
Reflexión La historia de “Los músicos de Bremen” nos enseña que incluso aquellos a quienes otros consideran viejos, inútiles o débiles, pueden ser valiosos cuando trabajan juntos. La unión hace la fuerza, y la astucia puede vencer a la violencia o al temor. Los animales, rechazados por sus dueños, encontraron en la amistad una nueva oportunidad de vida. Análisis de la moraleja El cuento nos deja una lección clara: cada ser, sin importar su edad o condición, tiene un valor que puede brillar en las circunstancias adecuadas. Además, nos muestra cómo la cooperación, la solidaridad y la confianza en las habilidades de cada uno permiten superar dificultades mayores. Preguntas para reflexionar
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