|
Categoría: Poemas Octavio Irineo Paz Lozano (Ciudad de México, 31 de marzo de 1914 – 19 de abril de 1998) fue uno de los poetas y ensayistas más influyentes de la literatura en español. Su obra, reconocida con el Premio Nobel en 1990 y el Cervantes en 1981, combina lirismo profundo, reflexión existencial y experimentación estética. Paz desafía etiquetas: inicia en el neomodernismo, se adentra en el existencialismo y coquetea con el surrealismo, sin encasillarse . Sus “topoemas” son poemas espaciales, donde la forma visual y la sonoridad ocupan un rol central. A continuación, exploramos cinco de sus poemas cortos más buscados y queridos. Viento Cantan las hojas, bailan las peras en el peral; gira la rosa, rosa del viento, no del rosal. Nubes y nubes flotan dormidas, algas del aire; todo el espacio gira con ellas, fuerza de nadie. Todo es espacio; vibra la vara de la amapola y una desnuda vuela en el viento lomo de ola. Nada soy yo, cuerpo que flota, luz, oleaje; todo es del viento y el viento es aire siempre de viaje… Análisis
Silencio Así como del fondo de la música brota una nota que mientras vibra crece y se adelgaza hasta que en otra música enmudece, brota del fondo del silencio otro silencio, aguda torre, espada, y sube y crece y nos suspende y mientras sube caen recuerdos, esperanzas, las pequeñas mentiras y las grandes, y queremos gritar y en la garganta se desvanece el grito: desembocamos al silencio en donde los silencios enmudecen. Niña Nombras el árbol, niña. Y el árbol crece, lento y pleno, anegando los aires, verde deslumbramiento, hasta volvernos verde la mirada. Nombras el cielo, niña. Y el cielo azul, la nube blanca, la luz de la mañana, se meten en el pecho hasta volverlo cielo y transparencia. Nombras el agua, niña. Y el agua brota, no sé dónde, baña la tierra negra, reverdece la flor, brilla en las hojas y en húmedos vapores nos convierte. No dices nada, niña. Y nace del silencio la vida en una ola de música amarilla; su dorada marea nos alza a plenitudes, nos vuelve a ser nosotros, extraviados. ¡Niña que me levanta y resucita! ¡Ola sin fin, sin límites, eterna! Análisis
Dos cuerpos Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago. Dos cuerpos frente a frente son dos astros que caen en un cielo vacío. Análisis
Entre irse y quedarse Entre irse y quedarse duda el día, enamorado de su transparencia. La tarde circular es ya bahía: en su quieto vaivén se mece el mundo. Todo es visible y todo es elusivo, todo está cerca y todo es intocable. Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz reposan a la sombra de sus nombres. Latir del tiempo que en mi sien repite la misma terca sílaba de sangre. La luz hace del muro indiferente un espectral teatro de reflejos. En el centro de un ojo me descubro; no me mira, me miro en su mirada. Se disipa el instante. Sin moverme, yo me quedo y me voy: soy una pausa. Análisis
Conclusión Estos cinco poemas breves ejemplifican distintos matices de la poesía de Paz: lo cósmico y natural (Viento), la introspección sonora (Silencio), la palabra creadora (Niña), la tensión afectiva (Dos cuerpos) y la reflexión temporal (Entre irse y quedarse). Aunque cortos, desplegan recursos ricos e intensos, mostrando por qué Paz sigue siendo un referente universal. Glosario
Octavio Paz
0 Comentarios
Tu comentario se publicará después de su aprobación.
Deja una respuesta. |
Categorías
Todo
|